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Premier League: jornada 38

El gol de Koscielny permite al Arsenal disputar la Champions 2013-14 en detrimento de un Tottenham que creyó hasta el último minuto gracias a Bale. Ilustres figuras del césped, de los banquillos y hasta del arbitraje se despiden en una jornada final muy emotiva: Ferguson, Scholes, Benítez, Moyes, Carragher, Owen... La Premier 2012-13 echa el cierre con un festival goleador: 38 tantos y dos hat-tricks (Lukaku y Nolan). 

                            Foto: hoylosangeles.com

¿"Lo estás viendo Tottenham"?


    Así rezaba el cántico dirigido por la afición gunner a su eterno rival. El conjunto dirigido por Arsene Wenger, se acababa de clasificar por decimosexta vez consecutiva para la Champions League en Sant James Park. A pesar de las críticas y de la difícil situación de los 'cañoneros' dos meses atrás (eliminados en octavos de la Champions por el Bayern y fuera de puestos europeos), una soberbia racha de ocho victorias y dos empates en las últimas diez jornadas les ha impulsado hasta la cuarta plaza final (73 puntos).

    Koscielny, como ya hiciera un año antes contra el West Brom, se erigió en el inesperado héroe al anotar el gol de la victoria en el 52'. El francés llevó a la red el balón, a través de una poco académica volea en las narices del guardameta Harper. Walcott botó la falta lateral, Podolski cabeceó y el central aprovechó el segundo de despiste en la marca de Coloccini, para conectar el remate y salvar la temporada del Arsenal.

    El tanto llegaba en el 52'. Hasta ese momento ambos bandos gozaron de oportunidades para abrir el marcador, aunque las mejores cayeron del lado londinense. Papis Cisse mandó el esférico por encima del larguero a centro de Yanga M' Biwa. Más arriba aún, fue a parar el defectuoso chut de Cazorla desde la frontal a la media hora. Y Ben Arfa no fue menos repitiendo ensayo después de desbordar con su explosivo dribbling a Gibbs y Cazorla.

    Pero la mejor fue para Walcott nada más comenzar la segunda parte. El extremo vio como su disparo cruzado se topaba con el guante derecho de Harper. El guardameta, a sus 38 años y después de 20 de servicio al Newcastle, recibió una emotiva ovación de la grada en el minuto 37 (su dorsal) que a punto estuvo de hacerle llorar. En esas llegó Koscielny y se encargó de aportar a su equipo la tranquilidad necesaria para gestionar los minutos finales.

   Walcott pudo reducir la tensión ya en el descuento pero, tras superar en velocidad a Coloccini y dejar por los suelos a Taylor, mandó el balón al poste con Harper ya batido. Su fallo no tuvo consecuencias. El rostro de Arsene Wenger al escuchar el pitido final era una mezcla de alivio y felicidad. Contra viento y marea, su Arsenal está en la Liga de Campeones, como siempre. Are you Watching?

                            Foto: thenews.com.pk


"No te vayas todavía, no te vayas por favor..."

    Efectivamente, el Tottenham estaba viendo lo que pasaba en Sant James Park. Su clasificación para la Champions estaba en manos de los odiados gunners, así que los spurs tenían un ojo fijo en White Hart Lane y el otro en Newcastle. No pudo ser, pese a Gareth Bale, que hasta el último minuto del último partido, se empeñó en hacer realidad el sueño de un conjunto, que por segunda temporada consecutiva ve como le cierran las puertas de embarque para la máxima competición continental delante de su cara. La Europa League sabe a poco para uno de los mejores futbolistas del planeta. Bale tiene un dilema. ¿Mantenerse fiel al club que le ha impulsado a la fama o volar del nido en busca de títulos? Huele a culebrón veraniego.

     Como hiciera dos semanas antes frente al Southampton, el 'expreso de Cardiff' decidió el duelo al filo del 90' con una jugada clonada a la de ese día: recorte hacia dentro y latigazo inapelable con la zurda. El Tottenham se pudo ahorrar angustia extra de haber aprovechado la media docena de  oportunidades que tuvo para resolver antes el duelo, pero chocó con uno de los mejores porteros del curso, el belga Simon Mignolet.

    Tampoco ayudó Andre Marriner, quien se tragó dos penaltis favorables a los londinenses. En el 20', además de no señalar la pena máxima, amonestó a Bale por diving cuando en realidad el '11' fue derribado por Larsson en carrera. Y eso que su colocación era horrible (a treinta metros de la jugada). Gareth y Villas-Boas clamaban al cielo. El enfado no fue a más porque apareció Lloris quien primero repelió con el pecho un remate al primer toque de Wickham, y al poco de comenzar el segundo acto volvió a responder con acierto a otro intento de Graham.

    Sólo un minuto después llegó el segundo penalti 'invisible' para Marriner. Cuellar extiende el brazo ante el tiro de Adebayor y frena el balón. Una parada que hubiera firmado su portero Mignolet. Para el trencilla no hubo contacto con la mano o fue involuntario. Su decisión volvió a desatar la ira de Villas-Boas al que le tocó seguir poniendo a prueba su paciencia durante minutos. Colback sacó dos veces seguidas sobre la línea los remates de Parker y Lennon. Después, Mignolet impedía que Bale finalizara una estupenda acción personal.

    Vaughan fue expulsado por exceso de ímpetu en el 74' pero las noticias desde Sant James no eran buenas. Aún así, sólo dos goles le separaban de la gloria. Bale hizo uno, en el 89', muy a su estilo: sedó el balón, bailó lentamente a Mitchell hasta que adivinó un resquicio y adelantó la pelota para seguidamente romperla desde 25 metros. Pero falló la segunda parte: el Newcastle no pudo batir a Szczesny. White Hart Lane le canta a su ídolo el "no te vayas todavia..." La pelota está ahora en el tejado de Bale.

                            Foto: mirror.co.uk

For you sir Alex!

    LLegó el momento. Sir Alex Ferguson decía adiós 26 años, 1500 partidos, 10.000 minutos, 38 títulos y 13 Premier después de su debut frente al Oxford United (derrota del ManU por 2-0). En West Bromwich nadie se quería perder el último partido del mayor mito de los banquillos en la historia del fútbol británico y posiblemente mundial. Y West Brom y Manchester United le brindaron un festival de goles, algo agridulce para el boss de toda la vida. El 5-5 final amargó levemente el día de su despedida.

   No obstante, Ferguson sacó una sonrisa final para agradecer los gestos de cariño de aficionados propios y rivales que le despidieron con vítores y cánticos de agradecimiento. El manager escocés estaba visiblemente emocionado aunque contuvo las lágrimas. Se va el entrenador, queda la leyenda. Por cierto el último chicle mascado en un banquillo por sir Alex salió a subasta y han pagado medio millón de euros por él. Nunca una goma de mascar fue tan valiosa. Imagínense lo tristes que están las marcas de chicles con su retirada.

    La suya no era la única despedida ilustre en el Manchester United. También era el último día de trabajo de Paul Scholes. A sus 38 años, el talentoso pelirrojo disputó los últimos 25 minutos de su ilustre carrera. Pero hubo un jugador que les robó protagonismo a estos dos ilustres. Romelu Lukaku llevó en volandas a los baggies con su hat-trick y animó un partido que parecía sentenciado por el ManU cuando 'Chicharito' Hernández firmaba el 2-5 en el 63'.

    El particular festival de Eurovisión en The Hawthorns comenzó en el 6' con el cabezazo a la red de Kagawa a centro de Hernández. Tres después, Olsson colaboraba en abrir distancias en el marcador: desvió a su propia portería un centro raso de Valencia. El 3-0, obra de Buttner a través de un disparo seco, parecía definitivo. Nada más lejos de la realidad. Morrison evitaba que el West Brom se hundiera con su gol en el 40'.

    Salió Lukaku al descanso y revolucionó el choque. Primero firmó el 2-3 en el 50' con la colaboración de Lindegaard, que no reaccionó correctamente a su remate con la diestra. La hinchada volvía a creer en la remontada. Hasta que Van Persie (Pichichi con 26 goles) y 'Chicharito' la silenciaron. Ferguson saboreaba su última victoria, la 896. O eso creía él y los 26.000 espectadores de The Hawthorns.

    Todos menos uno. Lukaku sí creía. Anotó el 3-5 en el 81 y transmitió su energía a Mulumbu para que hiciera el 4-5 segundos después. Finalmente, él se encargó de completar la machada en el 86' ante la pasividad de la defensa del United y de Lindegaard. La cuenta se paró en 895. Se le torció el gesto al sir, pero una vez finalizado el espectáculo, volvió a sonreír. Deja su cargo como lo que es, como un campeón. Steve Clark y su West Brom también se van de vacaciones felices. El octavo puesto final bien lo merece.

                            Foto: itv.com

Verano: borrón y cuenta nueva

    Muy diferentes van a ser las vacaciones para el Manchester City. De momento se van sin saber el nombre de su próximo entrenador, aunque todos los focos apuntan en la misma dirección: Manuel Pellegrini. Los citizens afrontan el periodo estival con la conciencia intranquila por una temporada decepcionante coronada por dos derrotas ante rivales modestos. El Wigan dio el puyazo en la FA Cup y el Norwich City clavó la estocada al campeón de la 2011-12 (2-3) en su propio feudo. Sólo un año después de aquel gol mágico de Aguero, el City despide la campaña con 0 títulos, sin guía y sin confianza.

    Aunque no todo son malas noticias. Pellegrini dispondrá de materia prima para aspirar a títulos y savia nueva como Jack Rodwell (22 años), un fichaje del pasado verano que ha pasado prácticamente inadvertido debido a las lesiones. Hasta esta última jornada, en la que ha mostrado su potencial con un doblete que no bastó para darle un final digno a su equipo. El ambiente estaba enrarecido en el Ettihad, con la afición dividida y más callada que de costumbre. Hasta que emergían cánticos en favor de Roberto Mancini, cesado días antes.

    Ya dijimos que los canarios del Norwich City se habían liberado tras certificar la permanencia la semana pasada. Y volaron tan enérgicos que dieron la sorpresa en Manchester. Pilkington dio primero en el 26' aprovechando una asistencia de Hoolahan. Rodwell niveló rápidamente mediante un zurdazo preciso que culminaba una buena combinación entre Nasri y Dzeko. Pero Holt volvía a poner picante al partido en el 54', al empujar a la red un inteligente pase de Snodgrass paralelo a Hart. 

    Rodwell volvió al rescate sólo cinco minutos después: Yaya Touré envió el balón al espacio y el ex del Everton, haciendo gala de su poderosa zancada y potencia física, se plantó en el área y cruzó el balón lejos del alcance de Ruddy.
Fue la última contribución de Rodwell puesto que dejó su sitio a nuestro Silva justo después de que Howson se disfrazara de Messi para establecer el 2-3 definitivo (min. 65). El elegante centrocampista fue dejando conos celestes en el camino, se internó en el área y cruzó la pelota con calma ante la salida de Hart. 

    En el 94', Mark Halsey pitó el final. Era la última vez que se llevaba el silbato a la boca. Los árbitros también merecen su ovación. Así lo entendieron los aficionados de ambos clubes y los jugadores que le rindieron honores al concluir el choque. Los jugadores del City, por su parte, deben hacer borrón y cuenta nueva para la próxima campaña. Ahora, a descansar y olvidar.

                            Foto: ole.com

Homenaje hispano en el Bridge


     Mata y Torres brindaron un homenaje hispano a su técnico Rafa Benítez, que abandona el banquillo del Chelsea con la satisfacción del trabajo bien hecho y un nuevo título europeo bajo el brazo. Los dos delanteros de la Roja, que salvo sorpresas estarán en la lista de Del Bosque para la Copa Confederaciones, anotaron los dos goles que otorgaron el triunfo a los blues frente al Everton (2-1).

   Los toffees no pudieron dedicarle el triunfo a un David Moyes que también decía adiós al club de Liverpool tras 11 años llevando las riendas deportivas. En la fiesta participaron también el maestro Frank Lampard, recién renovado y con el título de máximo goleador histórico del club (204) en su poder, y el joven y talentoso aprendiz (18 años), Nathan Aké, un clon físico de Ruud Gullit.

    Fue un partido emotivo para los dos entrenadores. Benítez, vilipendiado en Stamford Bridge a su llegada en noviembre, ha logrado cambiar la opinión de buena parte de la afición tras medio año en el cargo. Incluso, hubo algunas pancartas que le agradecían su trabajo al frente del club londinense. David Moyes, por su parte, deja el club en lo alto. Tras 11 temporadas el equipo ha evolucionado hasta un estilo de fútbol de alta escuela que les permite mirar a la cara a los grandes del fútbol inglés. 

   Como era de esperar, el Chelsea no tuvo fácil lograr los tres puntos que le aseguran la tercera plaza final en la tabla. Mata enseñó el camino a los 7 minutos al aprovechar un balón rechazado por Howard, que no pudo atrapar un disparo de Demba Ba. Pero el gol, lejos de dañar al Everton, le espoleó. Baines comenzó entonces su recital, sirviendo un pase profundo en dirección a Naismith. David Luiz se anticipó para cortarlo pero no se hizo con el control del esférico. Anichebe lo protegió ante Cole y Cahill y lo cedió a Naisimith para que el rubio lo situara en la red superando con delicadeza la salida de Cech.

    Quedaba un mundo por delante. Nada menos que 76 minutos más prolongaciones. Precisamente fue en ese minuto cuando Fernando Torres estableció el 2-1, al volear a la red un balón cedido por Moyes de cabeza. The Kid deshacía la igualdad en un partido que podía caer de cualquier lado pues ambas escuadras disfrutaron de buenas opciones de gol. Fue suficiente con el tanto del delantero de Fuenlabrada. Thank you Mata and Torres. Good luck Rafa. Good Luck David. Happy holidays blues and toffees.

                            Foto: liverpoolecho.co.uk

Carra, corazón red

    Otro grande decía adiós en Anfield. Jamie Carragher colgaba las botas tras 737 apariciones con el equipo de toda su vida. De 1996 a 2013. 17 años dedicados por completo al Liverpool. Un ejemplo de profesionalidad y compromiso sentía por última vez el aliento de The Kop, que le dedicó un sobrio y emotivo tifo con sus iniciales y su dorsal: JC 23. El veterano defensa correspondió con unas palabras de agradecimiento a un público que le idolatra.

    Carra se va por la puerta grande. Y no se fue a hombros porque no lo quiso el poste derecho de ese fondo repleto de mística. Su precioso latigazo con la derecha se estrelló en la madera. Hubiera sido la despedida soñada pero para él dejar la portería a cero y comprobar el agradecimiento sincero de la hinchada red era lo verdaderamente importante.

    Además del capitán, hubo otro protagonista en el cierre de curso en Anfield. Phillipe Coutinho, un artista del balón que puede dar muchas alegrías al Liverpool si le rodean de compañeros de su talla futbolística. El mediapunta brasileño, Sturridge, y en un segundo plano canteranos como Suso, Sterling, Wisdom o el debutante Jordon Ibe, prometen alegrías a corto-medio plazo si el club hace los deberes en el próximo mercado veraniego. Su potente derechazo ajustado el palo fue suficiente para tumbar al QPR. 

    Consistencia y resultados son las recetas para la próxima temporada. De momento cuentan con talento y juventud pero hace falta un poco más de calidad y experiencia en la caseta. Harry y su QPR van a tener también trabajo este verano. Los hoops acaban el curso como farolillo rojo. La exigente First Division les espera. Que dios les pille confesados.

                            Foto: independent.co.uk

Vacaciones anticipadas


    Los jugadores del Swansea, aunque presentes sobre el campo, llevan un par de meses desconectados. Desde que ganaran la League Cup en Febrero, el hambre del equipo galés ha ido decreciendo de forma progresiva. La temporada ya era un éxito tras la conquista copera y el inconsciente de los futbolistas inevitablemente les ha llevado a tomarse un tiempo de asueto. Pero, a pesar de la mala racha de los 'cisnes', Laudrup ha conseguido situar al equipo en el top ten de la Premier. Concretamente finalizan la campaña en una novena posición muy meritoria.

   Michu (17 goles en su estreno), Pablo Hernández, Rangel, Chico y cia ya tenían la mente puesta en las vacaciones cuando recibieron al Fulham en el Liberty Stadium. El Fulham llegaba 'canino' a Gales, avergonzado por la pésima racha sufrida en el último mes y medio. Una caída libre que le situó cerca del abismo. Y se notó sobre el césped. El 0-3 final refleja las ganas que tenían los de Martin Jol de dedicar una victoria a su afición. Kacaniklic (22'), Berbatov (77') y Emmanuelson (90') endulzaron el final de temporada a la hinchada cottager. Ahora sí, tanto unos como otros se pueden ir con sus familias a desconectar.
                          
Martillo pilón


   Haciendo gala de su apodo, hammers (martillos), los jugadores del West Ham se han mostrado como un grupo rocoso, luchador e incómodo a lo largo de los pasados 9 meses. La constancia suele tener fruto y en este caso, el buen hacer de los pupilos de Sam Allardyce, ha tenido como premio la décima plaza final en la clasificación. El Reading, por contra, despide el curso penúltimo con sólo 28 puntos y una indigesta derrota final (4-2).


                            Foto: telegraph.co.uk

   El West Ham quiere construir su futuro en torno a  Andy Carroll. Mientras el club espera que el internacional inglés se 'moje' respecto a su continuidad, el protagonismo en la fiesta de fin de curso lo acaparó el capitán Kevin Nolan.  El '4' firmó un hat trick (23', 79' y 87'), aderezado con el otro tanto, obra de Vaz Te. Los royals rozaron la machada (de 2-0 a 2-2) gracias a dos dianas de McCleary y Le Fondre al comienzo de la segunda mitad, pero se desfondaron en el cuarto de hora final. Un martillo pilón les golpeó sin piedad.                  

Owen y Pulis: la despedida


    Si por algo pasará a la historia el Southampton-Stoke City que cerraba la campaña 2012-13 es porque fue el último partido como futbolista profesional de Michael Owen, el golden boy que enamoró al mundo en Francia 98'. A sus 33 años, y tres lustros después de aquel gol antológico frente a Argentina en Saint Etienne, Tony Pulis daba entrada en el 74' al que en su día fuera Balón de Oro. Owen ya sabía desde hace unos meses que no volvería a vestir la camiseta del Stoke City. No está tan claro que Pulis conociera la decisión que había tomado la directiva de los potters. Poner fin a una relación exitosa de siete años.

   El que sí parece que seguirá el curso que viene es Mauricio Pochettino, una vez que el presidente Nicola Cortese arreglara sus diferencias con los propietarios del Southampton. Buena noticia para el Sotton que tiene plan y talento joven para crecer en las próximas temporadas. Uno de los que más ha progresado esta temporada es Rickie Lambert, autor de su decimoquinto gol en la Premier (57'). Un tanto, que además de situarle como el máximo artillero inglés del curso, suponía el empate para los saints. Precisamente un ex de la casa, Peter Crouch había puesto en ventaja a los visitantes diez minutos antes. No hubo más goles. Owen se quedó sin saborear la última celebración pero recibió la cálida despedida del respetable. Te echaremos de menos Michael !Que te vaya bonito!

                            Foto: guardian.co.uk

¿Goodbye Roberto?


    El Wigan 2-2 Aston Villa puede haber sido el último partido de Roberto Martínez como entrenador latic. El español no pudo dedicar una victoria a una afición que albergaba sentimientos encontrados en la última jornada liguera. Campeones de la FA Cup ante el Manchester City para luego descender a la First Division en apenas tres días. Bob, como le conoce la afición, todavía no ha tomado la decisión de si continuar en el club para devolverlo a la Premier o volar hacia un destino más lujoso.

   Antes de decidir su futuro, vio como sus jugadores derrocharon coraje para ofrecer al DW Stadium una victoria final. No pudo ser, puesto que Ron Vlaar se inventó una estupenda volea a la media vuelta en el 61' que penetró por la escuadra derecha de Al-Habsi, titular en detrimento de Joel Robles. Ese tanto del central holandés neutralizaba la ventaja del Wigan que había dado la vuelta a un gol inicial de Bent (por fin en el once inicial gracias a la ausencia del sensacional Benteke), con dos tantos antes del descanso logrados por Boyce y Baker en propia puerta. Se quede o no, Roberto Martínez es un técnico en alza. La Premier no tiene límites para el de Balaguer, que quiere seguir creciendo al ritmo de su atrevida propuesta futbolística.

                            Foto: football365.com

   Tras una jornada repleta de fuertes emociones y emotivas despedidas, la temporada llega a su fin. El beautiful businness se va de vacaciones. Lo echaremos mucho de menos pero cuando estemos en la playa, el pueblo, o la montaña recordaremos los goles, jugadas y momentos espectaculares que ha dejado el curso 2012-13. Y nos ilusionaremos con los fichajes veraniegos mientras imaginamos en ese chiringuito playero (el que pueda permitírselo) todo lo que está por venir. Esta crónica cuelga el cartel de "cerrado por vacaciones". Volvemos en agosto. Hasta entonces sean felices y disfruten del verano.

Alberto Fernández 
Twitter: @alb_fernandez6


  


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(VIDEO) Juventus Campeón de la Serie A


¡Juventus Campeón! El mundo “bianconero” se unió para festejar (otra vez) el bicampeonato. La “Juve” logró su 29 ° scudetto- (31 ° título para el club y sus hinchas) **. Su buen juego y estabilidad futbolística lo llevaron- merecidamente- a conquistar un nuevo campeonato en la Serie A del Calcio, mostrando gran superioridad ante sus rivales.



Números del campeón

-Juventus se consagró 3 fechas antes, ante el Palermo por la °35 jornada del Calcio.
-El equipo de Turín logró su segundo scudetto consecutivo. Ambos títulos con Antonio Conte como entrenador.
-Perdió 4 veces en la temporada ante: Inter, Milán, Sampdoria y Roma.
-49 partidos sin perder hasta su derrota ante el Inter.
-Juventus ganó 27 partidos, empató 6 y perdió 4 durante la temporada.
- Se consagró campeón con 9 puntos de distancia de su máximo perseguidor, Nápoli.
- Juventus sumó 87 puntos en el Calcio.

En 2005 y 2006, debido al arreglo de partidos, la Federación italiana de fútbol le quita a Juventus ambos títulos y además lo obliga a jugar en la Serie B. Desde ese momento y hasta hoy, Juventus reclama a la federación que le sean reconocidos ambos “scudettos”, manifestando que ambos campeonatos fueron obtenidos en buena ley.

Noelia Lorenzo
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Premier League: jornada 37

Jornada de fuertes emociones: Ferguson dice adiós a Old Trafford el día en que el City comienza la etapa postmancini. Lampard clasifica al Chelsea para la Champions y de paso se convierte en el máximo goleador blue de la historia, mientras que el Arsenal la roza con el Tottenham a rebufo. El Wigan desciende a la First Division después de proclamarse campeón de la FA Cup tres días antes. Moyes, Sturridge, Coutinho, Snodgrass, Ben Arfa y Puncheon, nombres propios en una jornada feliz para Norwich, Newcastle, Southampton, Aston Villa, Fulham y Sunderland: todos están salvados.

                            Foto: es-us.yahoo.com

...Y Ferguson dijo adiós

    Farewell se traduce al español como despedida. Y el domingo 12 de mayo llegó una inimaginable, la de un hombre que se ha pasado 26 años al frente de un banquillo cosechando éxito tras éxito. Sir Alex Ferguson decía adiós a su afición el día en que el Manchester United recibía la copa que le acredita como campeón de la Premier 2012-13. Hasta los más grandes tienen fecha de caducidad. El entrenador se va pero su recuerdo queda grabado a fuego en la memoria colectiva. Thank you sir Alex.

   Ferguson fue el protagonista indiscutible del cierre de campaña en el 'Teatro de los Sueños' pero hubo otros grandes momentos durante una tarde pasada por agua. También dijo adiós, por segunda y definitiva vez, Paul Scholes, el pelirrojo más famoso del fútbol mundial. El hombre discreto con cerebro de oro, pies delicados y carácter guerrero se fue como llegó hace dos décadas: hablando sobre el campo. Lo demás, sobra. Nada de presumir. Para él tuvo palabras emotivas Ferguson en su discurso final y por supuesto recibió la cerrada ovación de Old Trafford cuando abandonó el campo en el 66' para dar entrada a Anderson.

   Rio Ferdinand también fue protagonista anotando el 2-1 definitivo. El veterano defensor celebró su primer gol en 5 años y medio como si hubiese marcado el gol decisivo de una final europea. Bien lo merecía. Era un momento muy especial para el club, sumido en una marea de emociones contradictorias: euforia, alegría, pena, gratitud... El cielo de Manchester se emocionó y no pudo contener las lagrimas. Pasillo inicial para el maestro, alocución cargada de agradecimientos (al club, a la afición, a los jugadores) y de apoyo a su sucesor. Todo ello coronado con la entrega del título de campeón: demasiada carga emotiva para los dioses del fútbol que no pudieron reprimir sus sentimientos.

   Y eso que el 'aguafiestas' de Michu se empeñó en estropear la gran velada. El asturiano, recuperado en tiempo récord de una lesión producida siete días antes, igualó en el 49' el marcador con un elegante remate de espuela a centro de Dyer. Diez minutos antes, 'Chicharito' Hernández había superado a Tremmel agradeciendo la cordialidad del capitán swan Ashley Williams, que se contagió del espíritu festivo rifando el balón instantes antes.

   El empate espoleó al Swansea que disfrutó de dos ocasiones para tomar la delantera pero ni Routdlege ni Pablo Hernández acertaron a batir a De Gea. El portero español estuvo ágil para contener el intento de su compatriota. Entró Anderson y el ManU se espabiló, aunque el gol tardó algo en llegar. En el 87', al filo del Fergie Time, Rio Ferdinand reventaba la red en un córner botado por 
el topscorer Robin Van Persie.

   Era un gol con sabor especial. Dedicado a Ferguson, a Scholes, a Fletcher (en lucha desde hace año y medio contra una colitis ulcerosa) y a la familia del Manchester United en general. Fue el final soñado para una carrera de película. Una última copa levantada al cielo por Ferguson. Un cielo que hoy llora la perdida del sir de los banquillos pero que mañana lucirá radiante para saludar a David Moyes. La vida ha de continuar aunque ya nada será igual.

                            Foto: guardian.co.uk

Ciao Mancini, Hello Pellegrini?

    Mientras en el sector rojo de la ciudad disfrutan de un final de temporada exitoso, en el barrio azul no están para risas. La impronosticable derrota del Manchester City en la final copera frente al Wigan, se cobró la primera víctima. El club citizen adoptó la solución más sencilla: cesar a su entrenador, Roberto Mancini. Es el primero en caer pero no parece que será el único. Su sucesor (Manuel Pellegrini cobra muchos enteros) tendrá la tentación de acometer un plan renove en un club con demasiadas estrellas acomodadas.

   Con Roberto Mancini inscribiéndose en una lista del paro a la que se han sumado unos cuantos técnicos durante los últimos meses (nuevo fenómeno en la Premier), los sky blues viajaban a Reading para tratar de cerrar la campaña dignamente. La victoria por 0-2 ante el penúltimo clasificado no alivia, sin embargo, la sensación de fracaso. Paradojas de la vida, el exasistente de Alex Ferguson, Brian Kidd, se sentó al frente del banquillo del City tras ser designado como técnico interino hasta el final de curso.

    Dos goles de Aguero y Dzeko al final de la primera y la segunda mitad respectivamente, otorgaron una victoria insípida para un club que ya piensa en las vacaciones y en enmendar la plan a partir de agosto. El prometedor guardameta Alex McCarthy evitó la goleada citizen con un repertorio de meritorias paradas aunque en la segunda mitad también Hart tuvo trabajo en el marco opuesto. En cualquier caso, el City no aseguró el triunfo hasta que el delantero bosnio mandó la pelota a la red en el 88', tras recibir un inteligente pase de Silva. La vida sin Mancini empieza sin brillo, pero al menos de forma positiva.

                            Foto: skysports.com

Frank Lampard: The Legend

   Cuentan los que lo vieron que Frank Lampard anotó su primer gol con el Chelsea allá por septiembre de 2001, en la vieja Uefa Cup, frente al Levski Sofía. Hoy, casi doce años después, se ha convertido en el máximo artillero histórico del club más posh de Londres, etiqueta moderna puesto que los blues eran un equipo más bien humilde hasta que los petrorrublos de Roman Abramovic aterrizaron en Stamford Bridge para cambiar la historia.

    Nada más y nada menos que 203 goles (uno más que Bobby Tambling) con el Chelsea contemplan al llegador letal por excelencia del fútbol inglés en lo que va de siglo. Sus doblete ante el Aston Villa, además, sirve para situar al conjunto del interino Rafa Benítez, en la próxima edición de la Champions League. Frankie Lampard: He is the Chelsea. Y faltaba la guinda del pastel: la conquista de la Europa League en Amsterdam.

   La víctima propiciatoria fue el sufridor Aston Villa de Paul Lambert que se vio arriba a los quince minutos con un tanto obra de su mejor jugador de la temporada (con permiso del guardameta Brad Guzan). Christian Benteke hizo parecer un cuerpo inerte a Cahill. Le dejó atras con un potente cambio de ritmo y culminó su obra con una definición sobresaliente, batiendo a Cech por el palo corto.

   En el minuto 19 llegó el habitual tributo, esta vez más emotivo que nunca, a Stilyan Petrov, puesto que el búlgaro estaba presente en Villa Park junto a su familia. El excapitan de los 'villanos' continua empeñado en vencer su particular batalla contra una leucemia aguda que le fue diagnosticada hace ahora un año. La enfermedad le ha apartado del fútbol profesional pero no de la vida. Ovación cerrada para un ejemplo de coraje.

  Tras la diana inicial, las cosas se ponía aún más de cara para los locales. Ramires fue expulsado por doble amonestación antes del descanso. Pero en el 57', el partido volvió a dar otro giro: Benteke siguió el mismo camino que  el centrocampista del Chelsea. Lee Mason no dudó: dos amarillas por juego agresivo y a la ducha a enfriar los ánimos. Entonces, en el 60', apareció Lampard, como siempre por las inmediaciones del área para hacer su trabajo. Remate preciso y restablecida la paridad.

    Los minutos pasaban y el Chelsea no quería dejar el trabajo pendiente para la última jornada así que apareció Frankie para culminar en el área pequeña un pase de Hazard. El Chelsea, a la Champions. Pero antes de disfrutar del deber cumplido, dos noticias negativas para Benítez, las lesiones de Terry y Hazard que les apartaban de la final de la Europa League frente al Benfica. No pasa nada. Siempre les quedará Lampard.

                            Foto: noticias.lainformacion.com

La vida es una tómbola

    Tenía razón Marisol al cantar aquello de la vida es una tómbola, ton ton ton, tombola. Roberto Martínez y su Wigan lo saben muy bien. Si el domingo celebraban por todo lo alto el hito más grande de su historia (conquista de la FA Cup) este martes yacían sobre el césped del Emirates desconsolados. Los latics no han podido obrar otro milagro y dan con sus huesos en la First Division tras ocho temporadas consecutivas en la Premier League. El Arsenal dio la puntilla a un equipo que se aferraba a un clavo ardiendo...

... Y durante unos cuantos minutos lo vieron posible. Con 1-1 en el marcador, el Wigan dominaba y rondaba la portería de Szczesny. Se había rehecho al filo del descanso de un gol en contra de Podolski, logrado en el 11'. Maloney, un fútbolista que se ha echado el equipo a las espaldas en el último mes, inyectaba fe y entusiasmo a sus compañeros con su magistral golpeo a balón parado. 

    Después del intermedio, Cazorla falló una ocasión inmejorable. Los gunners no terminaban de carburar, seguramente por la presión de lo que había en juego, la clasificación para la Champions League. Pero esa oportunidad les hizo cambiar el chip y súbitamente liberaron la caja de pandora. Tres goles en ocho minutos (del 63' al 71') enterraron las esperanzas del Wigan. Walcott, Podolski que firmaba un doblete y Ramsey, tranquilizaron los ánimos en el Emirates al tiempo que hacían insufribles los últimos veinte minutos a los hombres de Roberto Martínez.

    No pudo ser. Esta vez no hubo un Watson salvador. El Wigan desciende y el futuro del club queda en el aire pues parece que Martínez no seguirá al frente del equipo la próxima temporada. Veremos quien toma las riendas si finalmente así ocurre. Mientras, el Arsenal ya escucha de fondo la música de la Liga de Campeones aunque no se fía. Detrás suya, vienen silbando Adebayor y Bale, entusiasmados por la idea de pasear el gallo del escudo Spur por los mejores estadios de Europa. El duelo musical del próximo día 19 será una cita ineludible.
                            Foto: thesun.co.uk

A falta de Bale, bueno es Adebayor

    Emmanuel Adebayor, bautizado como 'Manolito' por el gran Jose Manuel Díaz en sus retransmisiones Premier para TVE, ha renacido para dar alas al Tottenham en el momento decisivo de la temporada. Su gol en el 83', mantiene viva la esperanza de acceder a la Champions league en el seno de los Hotspurs, que a buen seguro tuvieron un ojo puesto en el Emirates el pasado martes.

   No fue sencilla pues la victoria spur en el ambiente especialmente adverso para el rival que siempre ofrece el Britannia. Y mucho menos cuando Nzonzi ponía en ventaja al Stoke al inicio del choque. El espigado mediocentro potter salia al encuentro de un caramelo que partió de la bota izquierda de Charlie Adam.

   Suerte para los de Villas Boas que Begovic, un portero solvente durante toda la campaña, tomó una mala decisión al salir de su arco precipitadamente cuando tenía a su compañero Wilson para cortar el pase hacia Lennon. El balón, casi por casualidad, cayó a los pies de Dempsey, quien sin pensarlo lo mandó a la red de la portería abandonada.

     Y otro golpe de suerte hizo que Adam viera su segunda cartulina amarilla nada más comenzar la segunda parte. Panorama favorable para unos Hotspurs, que entonces sí se hicieron con el control del juego ante un Stoke que dio uno o dos pasos atras. 

   Tony Pulis no quería que la fiesta por el 150 aniversario de fundación del club alfarero quedara arruinada. Al menos pretendía salvar un punto. Y durante bastantes minutos su objetivo parecía posible pues Bale no tenía su día. Hasta que en el 83', apareció Manolito para empujar a la red un pase raso de Dempsey. A falta de Bale bueno es Adebayor. Tottenham still believe in Champions League.

                            Foto: football.thestar.com

La (fantástica) herencia de Moyes

   David Moyes será el hombre que trate de llenar el enorme socavón que deja Ferguson en Old Trafford. Es el elegido. Mientras todo el mundo habla de sir Alex y de lo que ha supuesto para el desarrollo del fútbol inglés, en Goodison Park el protagonista estos días es otro. Para los hinchas del Everton la devoción hacia su técnico durante los últimos once años es comparable a la que sienten en Manchester por Ferguson.

   Moyes ha modelado al Everton a su imagen y semejanza hasta convertirlo en un club que puede codearse con el big five (o six puesto que se ha sumado el Tottenham) del país. Su sucesor (Roberto Martínez es favorito en las apuestas) puede sentirse un privilegiado: se va a encontrar con una fabulosa herencia. Un equipo sólido que juega de memoria y con futbolistas de la talla de Fellaini, Pienaar, Mirallas o Baines. Hay método y talento. La hinchada de Goodison se pronunció: ovación cerrada el día de su despedida.

    Sus jugadores también le brindaron una performance fabulosa frente al West Ham. Fue un triunfo colectivo, de un bloque rocoso con excelentes individualidades como Kevin Mirallas, protagonista con un doblete que corona una excelente primavera del delantero belga. 

    En el 6' culminó con un preciso remate de interior una maravillosa jugada coral de los toffees. Ahí nada pudo hacer un Jaaskelainen, que luego evitó la goleada con un ramillete de soberbias paradas. El veterano portero finlandés demuestra cada fin de semana que es uno de los porteros más solventes de la liga y aquello de que la experiencia es un grado. 

    Lo que no pudo evitar fue el 2-0 de Mirallas en el 60'. Sólo el desafortunado desvio en Collins pudo esquivar la felina vigilancia del arquero finlandés.  Victoria segura y despedida feliz de un técnico que ha dejado huella en la orilla azul de Liverpool. Good luck, Moyes.

                            Foto: guardian.co.uk

Sturridge y Coutinho son el futuro

   Daniel Sturridge (23 años) y Phillipe Coutinho (20) son dos de las cuatro patas sobre las que se debe asentar el proyecto del Liverpool para la próxima temporada. Ellos representan la juventud, el presente pero sobre todo el futuro. Luis Suárez (25) todavía tiene margen de mejora aunque debe controlar su temperamento para mantenerse en el club. Y Gerrard (32) no necesita presentaciones: él es el Liverpool.

   A falta de los dos últimos, por sanción y lesión respectivamente, los 'pipiolos' asumieron responsabilidades y demostraron que avanzan a pasos agigantados en su proceso de maduración. Fue un día que no olvidará fácilmente Sturridge, que logró el primer hat-trick de su carrera en Craven Cottage, un escenario místico para la ocasión.  Pero también de Coutinho, un pelotero con un talento especial: habilidad, imaginación y visión de juego extraordinaria le definen. Una joya. Ojalá dure. Jugadores así son un tesoro.

   El resultado final era difícil de imaginar cuando Berbatov adelantó al Fulham en el 33', al cabecear un centro de Riether. La rápida respuesta de Sturridge espoleó a los reds. El exdelantero del Chelsea, imitó a Juan Palomo: "yo me lo guiso (control, maniobra, recorte y cambio de ritmo) y yo me lo como (disparo a quemarropa)". Empate a uno al descanso por obra y gracia de 'Daniel el travieso'.

   Hacia la hora de juego, los acontecimientos se precipitaron. De las protestas del Fulham por un posible penalti por mano de Leiva al centro de Bryan Ruiz (perfectamente entendibles) se pasó al 1-2. Sturridge recibió libre dentro del área y definió con sangre fría ante Schwarzer. Coutinho le asistió en este gol y en el 1-3, anotado en el 85'. Fue un pase al espacio para enmarcar al espacio y Daniel echó el telón picando con elegancia el balón por encima del guardameta local que evitó una goleada mayor con sensacionales intervenciones a lo largo del encuentro. El futuro del Liverpool empieza a construirse desde dos de sus cracks.

                            Foto: liverpoolecho.co.uk

Los canarios salen de la jaula

   Por fin los canarios del Norwich vuelan libres, despreocupados, felices. Ya pueden salir de su jaula y celebrar que seguirán una temporada más en la máxima categoría del fútbol inglés. La contundente victoria en Carrow Road sobre el West Brom (4-0) ha sido decisiva aunque, tras el tropiezo del Wigan en  el Emirates, hasta un empate hubiera bastado. Por si acaso y para deleite de su sufridora hinchada, se alcanzó el objetivo en un divertido festival.

   Snodgrass, el canarie más constante del curso, abrió la lata en el 25' y Howson la cerró con un magnífico disparo al ángulo en el 90'. Entre medias, ocasiones de todos los colores y un dominio aplastante del Norwich ante un desconocido West Brom, que tras unos meses fabulosos se ha dejado ir en las últimas jornadas. Su portero Foster, también desconectó durante minutos y su pifia al tratar de despejar un balón en la frontal, dejó el gol en bandeja a Holt en el 62'. Para colmo, su compañero McAuley, todo un seguro habitualmente, se solidarizó con un autogol en el 65'.  Chris Hughton (técnico del Norwich), well done.

Merci beaucoup

   Alan Pardew habló frances el pasado domingo para agradecer a Ben Arfa y Gouffran los goles que certificaron la salvación del Newcastle en Londres. Loftus Road, casa del relegado QPR, fue el escenario donde los magpies se quitaron un peso de encima. Allí estaba Ben Arfa, casi inédito en la segunda vuelta del campeonato a consecuencia de las lesiones, para dar confianza a su técnico y a una de las aficiones más fieles de Inglaterra. Arriesgó con su ejecución de la pena máxima (infantil agarrón de Bosingwa sobre él mismo) y la suerte se puso de su lado. El balón besó la red tras un fugaz contacto con el larguero.
                            Foto: chroniclelive.co.uk


  Ese tanto, nivelaba el marcador. Su compatriota Remy había engañado a Elliott siete minutos antes, en el 11'.  Tras unos minutos de incertidumbre, Gouffran aprovechó el día circense de Bosingwa para establecer el 1-2 definitivo, a puerta vacía. Pero el Newcastle no iba a llevarse los tres puntos sin sufrimiento. La expulsión de su portero Eliott por doble amonestación, le dejó en inferioridad numérica en el 80'. Las urracas capearon el temporal. En Newcastle se habla francés y en Sant James Park dos palabras resuenan con fuerza en las últimas horas: Merci beaucoup.
                 
Salvados

   No, no hablamos del programa de televisión, sino de esa palabra que tanto deseaban oír en dos puntos opuestos de la Isla. En Sunderland, al norte, y en Southampton al sur, a estas horas sus aficionados celebran la permanencia. Bardsley y Puncheon lograron los dos tantos del partido entre los 'gatos negros' y los 'santos'. Di Canio y Pochettino, podrán seguir trabajando la próxima temporada en la Premier.

    El choque no fue brillante. La tensión por lo mucho que estaba en juego se notó sobre el césped, pero si alguien mereció ganar fue el Southampton, que gozó de las mejores ocasiones. Sin embargo, Bardsley adelantó al Sunderland en el 68' con un remate que desvió lo justo Hooiveld para sorprender a Boruc. No problem, aquí estoy yo. "Keep Calm and carry on", dijo Puncheon a sus compañeros cuando ingresaba en el campo en el minuto 72, junto al  canterano Ward-Prowse (dieciocho añitos). Cuatro después establecía establecía el 1-1 final a centro precisamente de Ward- Prowse. Sunderland y Sotton: salvados.

                            Foto: mirror.co.uk

    Despedimos una jornada llena de emociones para dar paso a la última de un campeonato espectacular. Con el Wigan ya descendido, el interés se centra en conocer el cuarto equipo que disputará la próxima edición de la Liga de Campeones. Arsenal o Tottenham, dos rivales enconados, pelean con uñas y dientes esa plaza. También habrá otras despedidas. Y apuraremos los últimos goles del curso como se apuran los últimos besos, los últimos rayos de sol o una exquisita delicia culinaria, esas pequeñas cosas que hacen más feliz nuestra existencia. Como la Premier.

Alberto Fernández
Twitter: @alb_fernandez6


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Final FA Cup: Manchester City 0-1 Wigan


Un cabezazo de Ben Watson en el 90' otorga la gloria al Wigan en la finalísima de Wembley. Su triunfo simboliza el fútbol puro donde la ilusión, el entusiasmo y el deseo pueden triunfar sobre el dinero, la historia y el poder. Primer título en los 81 años de historia latic y de Roberto Martínez, que puede poner un broche de oro a su etapa en el club asegurando su continuidad en la Premier. La sorprendente y dolorosa derrota del Manchester City se cobra la primera víctima: Roberto Mancini es cesado y se baraja el nombre de Manuel Pellegrini como su sustituto.

                            Foto: foxdeportes.com

La gran aventura de Bob Holmes y su ayudante Watson

    "Conoce mis métodos, aplíquelos". A uno le da por imaginar que de la castigada garganta de Roberto Martínez salieron estas palabras antes de que Ben Watson ingresara en el espectacular tapete verde de Wembley para jugar los últimos diez minutos de la final de la FA Cup entre el Wigan y el Manchester City. Esta célebre cita pertenece a Sherlock Holmes, el peculiar detective de ficción ideado por el escritor inglés Arthur Conan Doyle, que solía dedicar originales reflexiones a su ayudante, el doctor John H. Watson.

   Pues bien, Ben Watson aplicó a la perfección el manual de 'Sherlock' Martínez puesto que firmó el gol más importante en los 81 años de modesta vida latic. Un tanto que supone la conquista del primer título de su historia, la FA Cup. "What a moment, unbelieveable", así se describe un momento como este en el país de los inventores del fútbol. Ficción convertida en realidad. Un cuento de hadas.

    Ben Watson es el héroe, pero Bob Martínez es el ideor entre bambalinas, un entrenador que comenzaba su aventura hace 18 años cuando aterrizaba en Inglaterra junto a sus amigos Jesús Seba e Isidro Díaz, acudiendo a la llamada de Dave Whelan, propietario del Wigan y dueño de la marca deportiva JBB. Allí se labró una meritoria carrera como futbolista y tras colgar las botas, comenzó otra etapa como técnico que le condujo de vuelta al club blanquiazul en 2009. Cuatro temporadas y tres salvaciones después, el preparador español obtiene el premio que merece su extraordinaria labor al frente del banquillo latic.
                     
                             Foto: vanguardngr.com

    Enseguida se vio que iba a ser una tarde complicada para el poderoso Manchester City. El Wigan pisó Wembley, un escenario monumental, sin el menor signo de miedo escénico. Tampoco venía dispuesto a respetar los galones y el poder fáctico de su rival. Nada de hablar de usted al estirado conjunto de Mancini. "Te tuteo porque no eres más que yo y además voy a tratar de ganarte a través de la argumentación. Tocayo (por Roberto Mancini, destituido tras la inesperada derrota), agarrate que vienen curvas" (pensamiento de R. Martínez). 
                           
   Los campeones de 2011 salieron con Aguero y Tévez en punta, más Silva y Nasri por detrás con la idea de nutrir de balones a los 'cancheros' argentinos. Sonaba muy bien pero el Wigan tenía una receta no menos atractiva: un 3-4-3 con Maloney, McManaman y Koné, asistidos por el español Jordi Gómez en la generación del fútbol de ataque. La presentación del menú futbolístico de la final era espectacular. Y el primer canapé lo ofreció el Manchester City por mediación de Yaya Touré. El remate del costamarfileño fue desviado hacia un lado por Joel, quien respondió con seguridad al primer momento de exigencia para él, del partido.

    La réplica llegó con un estupendo contraataque trenzado entre Maloney, Koné y Callum McManaman. El joven extremo inglés comenzó su recital, con un recorte  magnífico sobre Clichy dentro del área, pero no ajustó en la definición, ante la oposición de Nastasic. Después, su compañero Joel volvió a centrar las miradas cuando desvió intuitivamente un remate forzado de Tévez. El guardameta cedido por el Atlético sacaba un pie milagroso cuando doblaba su cuerpo, evitando que la inteligente asociación entre Nasri y Silva fuera culminada con éxito por el 'Apache'.

                            Foto: vavel.com                          

    Herido en su orgullo, 'Carlitos' lo intentó de nuevo, pero su defectuoso disparo estropeó una buena internada previa del argentino. Tampoco Barry ni Nasri acertaron a batir a Joel, cuya confianza se había agigantado hasta el punto de despejar o blocar la lluvia de balones que pudiera caer sobre sus marco. En el área opuesta, Espinoza trató de confundir a Marriner lanzandose a la hierba ante la entrada de Zabaleta, pero el trencilla no mordió el anzuelo.

Joel, Callum, Shaun, Ben... sueños de campeón  

     McManaman volvió a dejar muñecos celestes tirados en el suelo dentro del área grande, pero se recreó demasiado en su propia habilidad y se olvidó de la existencia de su compañero Arouna Koné. Finalmente su chut lo repelió Zabaleta ante la desesperación del 'invisible', Arouna. Una primera parte vistosa y animada acababa en tablas, fruto de una mezcla de desacierto atacante e inspiración defensiva, simbolizada en Joel Robles.

    Boyce salió a la ayuda de su portero al comienzo del segundo acto, para desviar a córner un remate de Aguero en el primer palo. A Mancini no le gustaba lo que veía y Nasri pagó los platos rotos, abandonando el césped para dar entrada a James Milner en el 53'. Entonces, los peores augurios empezaban a sobrevolar el banquillo sky blue cuando McManaman volvió a hacer de las suyas. Suerte que apareció el capitán Kompany para bloquear el tiro del 'revolucionario' futbolista del Wigan.

                                 Foto: es-us.noticias.yahoo.com   

   El Wigan, lejos de recular con el paso de los minutos y la aparición del cansancio, se volcó sobre la portería de Hart, impulsado por una bendita locura con variadas caras y nombres: entusiasmo, deseo, ilusión, fe... El free-kick cerrado de Maloney fue rechazado por el larguero antes de que llegara un momento clave del duelo: Zabaleta vio la segunda amarilla después de que llegara como un 'expresso' para frenar el avance endiablado de McManaman. Expulsión correcta. Maloney volvió a asumir la responsabilidad pero esta vez el balón le fue esquivo y no tomó el camino de la portería.
                               
    LLegamos al minuto 90. McManaman se interna en el área desbordando por enésima vez al frustrado Clichy, aunque el francés se repone y logra desviar la pelota a córner con lo justo, mientras su rival reclama penalti. Marriner no aprecia nada punible. He aquí que Maloney, como siempre, ejecuta el balón parado. El mundo se para. Y la felicidad se congela en segundos gloriosos. Watson aparece en el primer palo, se eleva sobre el cielo de Wembley y conecta con el alma un cabezazo cruzado, poderoso. Es gol, Hart no puede evitarlo. Éxtasis. Wigan Campeón.

    El sueño de Dave Whelan por fin cumplido tras años de paciente sufrimiento, los cuatro últimos con Roberto Martínez al frente. Las ilusiones de una hinchada humilde se concentran en una copa con un sabor especial. Es un momento único, El triunfo del fútbol, la revancha de David contra Goliat. Gracias a Ben Watson, el patito feo (aunque no tanto) se convirtió en cisne por un día. "This is football".

                            Foto: dailyrecord.co.uk

   "En 1995, irse a Wigan era como irse a Marte", apunta Roberto Martínez en la revista Panenka. Antes de abandonar el club de su vida con honores, el mago de Balaguer tiene ante sí una última misión: salvar al planeta Latic de caer en la órbita de la First Division. ¿Lo podrá hacer, señor Martínez? "No hay nada más estimulante que un caso donde todo está en tu contra. Comienza el juego" (Sherlock Holmes, dixit).
         
                                                                                                 Alberto Fernández
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Premier League: jornada 36

El Chelsea se aprovecha de la resaca del ManU para dar un paso de gigante hacia la Champions 2013-14, gracias a un gol de Juan Mata. El Arsenal, encara las dos jornadas finales mirando por el espejo retrovisor al Tottenham, que se agarra a un traspié de los gunners y a un futbolista imparable, Gareth Bale. Por abajo el Wigan se aferra al milagro mientras  Newcastle, Norwich, Sunderland y Southampton, tienen dos vidas para seguir codéandose entre la aristocracia del fútbol inglés.

                            Foto: 9cric.com

Resacón en Old Trafford

     El día después de conquistar la Premier 2012-13 fue duro en el vestuario local del Teatro de los Sueños. El dolor de cabeza y malestar general no invitaba a jugar un partido de altos vuelos frente al Chelsea. Pero la obligación es la obligación y allí se presentaron los 'diablos rojos' ojerosos tras la gran fiesta de celebración del título.

     Algunos titulares no pasaron la prueba del algodón así que Ferguson se dejó en el banquillo a De Gea, Ferdinand y Rooney. Sí estaba un veterano de guerra que ya no está para juergas, un tal Ryan Giggs. En el banquillo, otro hombre hogareño: Paul Scholes. Casi nada. Lo más curioso es que formaran de inicio los dos brasileños del equipo. Ya sabe el lector como se las gastan los brasileños cuando de divertirte se trata.

     ¿Por cierto alguno no sabe aún que sir Alex nos dice adiós a final de temporada, tras veintiséis años modélicos en el banquillo del ManU? Te echaremos mucho de menos, Ferguson. Y ya que se va, quiso dejar zanjada la polémica con Benítez estrechándole la mano antes y después del choque. Un Benítez que se puede ir de Londres con la cabeza bien alta y mirando a los ojos de sus críticos. Tras superar un inicio complicado, está a punto de colocar al Chelsea en la Champions (Mou, deja tu orgullo a un lado y dale las gracias, hombre) y puede levantar la Europa League en siete días. Rafa, eficacia probada.

     Sin Hazard sobre el campo, Óscar asumió el timón del ataque blue en la primera mitad y probó la agilidad de Lindegaard, quien respondió al punterazo del mediapunta con una excelente mano baja. Los efectos secundarios de la parranda se manifestaron en Jones, que resbaló y permitió una contra conducida por Ramires y marrada ostensiblemente por Moses. Otro de los jóvenes, Cleverley, tampoco daba pie con bola: mandó a las nubes un lanzamiento desde la frontal del área. Ni siquiera Van Persie acertaba. El holandés debió notar un martilleo en su cabeza antes del intermedio, cuando dirigió con ella a las manos de Cech un centro de Vidic.

Mata y el actor secundario Luiz

                            Foto: telegraph.co.uk

     Tras la vuelta de vestuarios, Jones recuperó el equilibrio pero no afinó con su centro hacia Van Persie. Eso sí, a entusiasmo y trabajo no le ganó nadie de su equipo. Como prueba, incomodó un remate de Lampard en una de las tradicionales llegadas al área de Frankie. Si Ferguson buscaba piernas frescas y mentes despejadas no las encontró en Buttner y Rooney, aunque el internacional inglés lo dio todo, como siempre.

    En el último cuarto de hora se sucedieron las alternativas. Pese a la desorientación, el United tenía opciones de llevarse el partido. Había aguantado en pie 85 minutos pero en un golpe de inspiración visitante, acompañado de mala fortuna propia, el Chelsea logró el gol que ansiaba: Mata culminaba con un tiro cruzado un contraataque que tuvo como protagonistas a Ramires y Óscar, el autor de la asistencia hacia el español. Phil Jones desvió la trayectoria lo justo para que el esférico se alojara en la red.

     Después, llegó la actuación lamentable de David Luiz ante una patada de Rafael que significó la expulsión del lateral. Tras retorcerse en el suelo de dolor, sonrío cínicamente a la grada congratulándose de su exitosa capacidad interpretativa. El defensa se pareció más que nunca al actor secundario Bob de los Simpsons. Debe haber castigo para gestos antideportivos como este. Por favor, tranquilizantes para David Luiz e Ibuprofeno para los futbolistas del ManU.

Mucho ruido y pocas nueces

     El derbi de Merseyside entre Liverpool y Everton siempre apetece, aunque en juego no haya nada más que el orgullo. Este prometía ser desenfadado. Se anunciaba espectáculo y goles en Anfield pero hubo poco de lo primero y nada de lo segundo. Bueno, sí, hubo un tanto favorable a los toffees pero el colegiado Michael Oliver no dio validez al cabezazo a la red de Distin. Las expectativas eran elevadas y la sensación generalizada al finalizar fue que los toros habían estado por encima de los toreros.

                            Foto: thisisanfield.com
                            
     El tifo exhibido en el templo red antes del partido ponía los pelos de punta: The Kop formaba un mosaico de cartulinas blancas, rojas y azules donde se podía leer: THANKS. Era la emotiva manera de agradecer al Everton su apoyo en los homenajes a los fallecidos en la tragedia de Hillsborough. Otra vez los ingleses unidos ante el dolor, una vez más, dando ejemplo de unión, respeto y solidaridad con el rival en situaciones de dolor colectivo. Una ciudad unida por el recuerdo de una tragedia 23 años después. 

     Coutinho y Sturridge, debutantes en estas lides, generaron la primera oportunidad para el Pool pero el remate del inglés salió defectuoso. Replicó Fellaini, que pese al pegajoso marcaje de Carragher (último de los 30 derbis a sus espaldas, pues se retira a final de temporada) conectó con la derecha un centro de Baines. Reina sólo pudo observar con la mirada como el esférico se perdía a un palmo de su poste derecho. Después, la bota derecha de Jagielka taponó un balón que llevaba visos de gol tras salir del tobillo de Gerrard. Y el capitán toffee volvió a ser providencial para evitar el tiro a bocajarro de Coutinho y sostener el empate hasta el descanso.

      En el 48’, esa labor la hizo Howard, que venció de forma inconmensurable un mano a mano a Sturridge. Fue en el 55’ cuando llegó la jugada controvertida del partido: Baines ejecuta un córner a pierna cambiada, el cuero vuela por las inmediaciones del área pequeña, donde merodea Anichebe. Cuando pasa a su altura, Reina cae al suelo y en décimas de segundo, Distin lo cabecea hacia la red en el segundo palo. Suena el silbato y Michael Oliver invalida la diana por falta del delantero sobre el arquero español. Una decisión muy polémica.

     No había manera de ver un gol. Gerrard fue el que más cerca estuvo, pues pero sobre la línea apareció Distin para dejarle con la miel en los labios. Y Reina también tuvo que intervenir en los compases finales para evitar que un balón endiablado le sorprendiese. No pudimos ver lo que prometían Liverpool y Everton. Al final, mucho ruido y pocas nueces.

Sin ambición

    Cuando se miden dos equipos que no tienen un objetivo claro por el que pelear, pueden pasar dos cosas: que se desate el vendaval ofensivo, liberada la presión del resultado o, como en este caso, que el partido resulte algo tedioso y sin goles. Swansea y Manchester City eligieron la segunda opción y empataron a nada en el Liberty Stadium.

                            Foto: futbolred.com

     Michu, después de reclamar un penalti (de Nastasic) a Mike Jones, gozó de la primera ocasión clara a los 19 minutos pero su heterodoxo remate con el interior fue defectuoso. Eso fue lo último destacable del goleador asturiano en su primera temporada en Inglaterra, que concluye anticipadamente por una lesión que se produjo en la segunda mitad. A la media hora, Pablo Hernández se entretuvo demasiado bailando con el balón a la defensa citizen dentro del área y acabó ejecutando un chut débil y mordido.

     En la segunda parte, Pablo lo volvió a intentar, esta vez con más decisión, pero el balón no obedeció sus órdenes y evadió a Hart que seguía tranquilo viendo como desviaba con la mirada todos los intentos de sus oponentes. Entonces, el Manchester City, que no se había mostrado especialmente agresivo durante el choque, se animó a disfrutar de su momento de protagonismo. Lástima para Mancini que Dzeko fallase de forma increíble un remate a dos metros del portero. Sin oposición, mandó a las nubes un pase de Zabaleta tras una excelente internada en el área del argentino. No se lo podía creer el bosnio. Ni los aficionados de Swansea y Manchester City, acostumbrados a ver más determinación y fútbol de calidad por parte de los suyos.

     Menos alarmante fue el fallo de Silva en el 83', que no enroscó el balón lo suficiente a la altura del punto de penalti. Y Dzeko no pudo redimirse en el último intento de los sky blues. Su cabezazo acabó en las manos de Vorm. El City, con la mente puesta en la final de la FA Cup del próximo domingo ante el Wigan, bajó el pistón en Gales y se notó. El Swansea, desde que ganara la League Cup hace dos meses, más de lo mismo. Ya ha cumplido de sobra esta temporada. Queda claro, sin objetivos a la vista, el fútbol pierde chispa.

El pistolero más rápido de la Isla

     Theo Walcott no es de los que pregunta antes de disparar. Saca el revólver antes de que su enemigo se haya llevado la mano al bolsillo. Como hiciera siete días antes en el Emirates frente al Manchester United, el supersónico extremo dio en el blanco en los primeros 90 segundos de juego.

    Robert Green tenía que ir a recoger el balón de su red a los 20 segundos, después de que Theo culminara una triangulación made in Arsenal con Rosicky, Ramsey y Arteta de lanzadores. Por primera vez en su carrera, Walcott alcanza el doble dígito goleador en una sola campaña. Gran forma de celebrar sus 200 partidos en el Arsenal. El gol más rápido de esta liga mantiene a los gunners en posición de Liga de Campeones y dependiendo de sí mismo.


                            Foto: football365.com

     Antes de la media hora se repitió la historia aunque con distinto final, pues el remate de Walcott abajo lo rechazó el poste tras una extraordinaria mano de Green. Mientras, el acercamiento más peligroso del QPR en los primeros cuarenta y cinco minutos fue un remate forzado de Park dentro del área que se perdió bastante por encima del larguero. Más cerca del 1-1 estuvo Townsend, el hoop más activo, con un latigazo envenenado en el 54’ que casi sorprende a Szczesny. El guardameta polaco evitó complicaciones despejando de puños.

     Koscielny replicó diez después para desperezar a un Arsenal que había decidido regalarse una siesta en un momento inadecuado. Pero despertó a tiempo y Cazorla testó a Green de una forma muy similar a la utilizada por Townsend minutos antes para medir la solidez de Szczesny. Y tanto el español como Walcott comprobaron que seguía en estado de autoconfianza. En el 'pique' de porteros, no hubo ganador pues Sczesny niveló la balanza con una estirada a remate de Remy, que además de plástica y soberbia, salvó dos puntos fundamentales para su equipo. Walcott quiere disparar en la Champions.

Bale: pasado, presente y futuro

     Todas las miradas estaban puestas en él. Siempre lo están pero en una semana donde recibió tres premios, más aún. El recientemente nombrado mejor jugador de la temporada por la Premier y sus compañeros, así como mejor jugador joven de la competición (no olvidemos que Bale tiene 23 años) jugaba un partido muy especial, cargado de simbolismo. Pasado, presente y futuro se entremezclaban en la cita.

     Pasado porque se reencontraba con la entidad que moldeó su talento, la que tuteló su progresión futbolística y le sirvió de plataforma hacia el éxito. Hablamos del Southampton, uno de los clubes ingleses que más mima el fútbol base. Presente porque su actual equipo, el Tottenham, se jugaba mucho en el envite, nada más y nada menos que seguir aspirando a codearse la próxima campaña con los mejores equipos de Europa en la Champions League. Y futuro, porque de lograr o no dicha clasificación, dependerá qué camiseta vista Bale la próxima temporada. Sólo hay una cosa que parece clara, lucirá de blanco (El Real Madrid está al acecho). Su continuidad en White Hart Lane depende de lo que ocurra en las próximas dos semanas.

    Se le esperaba… y apareció marcando la diferencia con una de sus genialidades habituales a cinco minutos del final. Latigazo con su codiciada zurda desde Gales y el sueño spur todavía vivo. SuperBale acudió a la llamada de auxilio de Villas Boas y sus compañeros cuando el denso humo negro de la locomotora de Pochettino asfixiaba a los londinenses. Demasiado castigo para los saints, que merecieron al menos un punto pero regresaron a Hampshire inquietos ante el posible desenlace amargo de una temporada donde han demostrado un nivel de fútbol más que suficiente para permanecer en la categoría de oro.

                            Foto: soccervybes.net

     El choque comenzó con treinta minutos de demora para permitir la llegada de todos los espectadores (entre ellos dos leyendas spur, Ricky Villa y Osvaldo Artiles), algunos atrapados en un gran congestión de tráfico en Londres (a ver si tomamos nota en España). Y como los coches que a duras penas circulaban por la City, los pupilos de Villas Boas salieron atascados y enredados en la tela de araña tejida por Pochettino. El Southampton fue mejor en la primera mitad y dispuso de dos claras ocasiones. Primero erró Clayne. Después Lambert, que había asistido con astucia al lateral derecho, estrelló un free-kick en el poste izquierdo de LLoris, que desvió el balón con su manopla lo justo para que su aliado, hiciera el resto.

     Bale estaba maniatado por los defensores saints y el Tottenham apenas creó peligro hasta los minutos finales. Alguna ocasión aislada y un penalti reclamado por una patada de Cork sobre el crack galés. Pero la inspiración llamó a la puerta de Gareth una vez más y las musas hicieron acto de presencia. Durmió un balón muy cerca de la cal, espero movimientos en el bando opuesto y en cuanto divisó el espacio en el medio, se fue directo hacia allí. Aguantó la persecución del prometedor lateral zurdo Shaw y sacó el rifle. Disparo certero y delirio colectivo. El tanto de Bale, el vigésimo en la Premier, es la cifra más alta de goles firmada por un jugador spur desde que el mítico Jurgen Klismann la alcanzara en la temporada 1994-95. Thank you, Gareth.

Supervivientes

     Los pupilos de Roberto Martínez son conocidos por su capacidad de sufrimiento y tenacidad. Cuando todo parece perdido, ellos se levantan, se unen y dan el do de pecho para evitar la fatalidad. Ya lo consiguieron el curso pasado, y el próximo 19 de mayo la historia puede repetirse. El Wigan consiguió una victoria crucial para mantener viva la la llama de la salvación (aunque la posterior derrota el martes frente al Swansea en el DW Stadium ha complicado más el reto).

     El principal culpable de ello sobre el campo se llama Shaun Maloney. El internacional escocés está ejerciendo el papel de guía espiritual latic en el tramo decisivo del curso. Asistió primero a McArthur (2-2) y a McManaman en el definitivo 2-3, tras dos brillantes acciones individuales. En la primera parte, Koné había neutralizado con un testarazo el gol inicial del West Brom, obra de Long. El 2-1 de McAuley en el 50’ hizo presagiar lo peor pero apareció el héroe para decantar el duelo. Triunfo vital para un Wigan que, paradójicamente, encontró el camino uno de los días que más perdido se veía. Con seguros de vida como Maloney o Koné, Bob Martínez puede volver a obrar el 'milagro'. Sus chicos son verdaderos supervivientes.


                            Foto: wiganlatics.co.uk

De gatos a tigres

     Los futbolistas del Sunderland cambiaron el chip y la actitud en cuestión de días. El 6-1 encajado en Villa Park, además de inesperado, fue doloroso y humillante para el club, que de la mano de Paolo Di Canio, parecía dotado de un carácter guerrero que se echaba en falta en la etapa final de Martin O’Neill. Pero de buenas a primeros perdió su seña de identidad y el castillo de naipes se derrumbó.

     He aquí que se plantó el Stoke City en el Stadium of Light y se adelantó a los 9 minutos por medio de Walters. Y los nervios aumentaron cuando Gardner fue expulsado en el 33’ por una agresiva entrada sobre Charlie Adam. Con la atmósfera revuelta, y la sombra del descenso acechando, despertó la casta del Sunderland y O’Shea igualó en el 62’. Entonces los gatos se convirtieron en tigres y a punto estuvieron de sumar dos puntos más, que prácticamente les hubiera alejado de problemas. Ahora deben seguir rugiendo para alcanzar la tranquilidad lo antes posible. No descarten que salga Di Canio al césped para firmar el tanto de la permanencia. 

La unión hace la fuerza

     Tras la extremadamente difícil semana vivida en la caseta de Sant James Park, los futbolistas del Newcastle han hablado, se han mirado a la cara y han decidido unirse para mantener a un histórico del fútbol inglés en la élite. Había que espantar los rumores de desencuentro entre compañeros y la dolorosa goleada encajada a manos del Liverpool hace unos días (0-6). Coloccini, de regreso tras una lesión que le ha tenido un buen tiempo alejado del césped, ejerció de modélico capitán y contagió su espíritu al grupo.

     Los magpies mantuvieron la puerta a cero gracias a la solidez defensiva y a la espléndida actuación del cancerbero Rob Elliott que realizó una triple parada consecutiva a remates de Carroll, Nolan y Jarvis, en la segunda mitad. No fue el único intento de un West Ham que acabó embotellando a los visitantes impulsado por el empuje de Upton Park.

     El conjunto de Alan Pardew pudo evitar el sufrimiento de convertir las  ocasiones de Ben Arfa, Cabaye y Gouffran. Eso sí, ninguna tan clara como la de Papis Cissé a los veinte minutos. Su remate mordido no rebasó la línea completamente según el colegiado. Winston Reid lo evitó in extremis aunque en las repeticiones no queda claro si el balón sobrepasa o no la totalidad de la raya de cal. No hubo pues goles y al Newcastle le toca remar. Si todos lo hacen en la misma dirección, las 'urracas' deberían llegar vivas a la orilla. Sant James Park quiere seguir observando su 'vuelo' en la Premier.


                            Foto: mirror.co.uk

Los socorristas de Villa Park

    Cristian Benteke y Gabriel Agbonlahor van camino de sostener a un viejo aristócrata que hoy vive con lo justo para seguir codeándose con la nobleza del fútbol inglés. Los goles de la prolífica sociedad están siendo claves para la resurrección de los 'villanos' en la recta de meta. Si hace una semana, era Benteke quien conducía con un hat-trick la impactante goleada del Villa sobre el Sunderland (6-1), esta vez fue su compinche, Agbonlahor, quien cogió el testigo para encarar con bastante aire los últimos metros de la tensa carrera hacia la salvación. Dos estupendos remates del delantero inglés, uno desde media distancia y el otro en el interior del área, bastaron.

     El Norwich vivió esperanzado durante quince minutos. Holt igualó en el 74’ gracias a un penalti cometido por Bennett (mereció la segunda cartulina amarilla por reiteración de faltas). Pero Gaby en el 89’ ajustició a un conjunto que ha llegado a la última curva sin combustible. Los canarios se aferran al calendario para mantenerse entre los big boys (West Brom y Manchester City, rivales con poco más que su honor en juego). Para no ahogarse, necesitan socorristas como los que tienen en Villa Park.

Última voluntad

     El Reading ya conoce su condena y antes de que se ejecute su descenso a los ‘infiernos’, ha pedido su última voluntad, ganar a todo aquel que se cruce en su camino hasta el 19 de mayo, día de cierre del curso en Inglaterra. De momento, los dioses del fútbol han atendido su demanda y le proporcionaron algo de regocijo a costa de un Fulham (2-4), que ha pasado de verse salvado a desear puntuar lo antes posible para estar tranquilos.

                            Foto: 365dm.com

     Los royals dominaron un entretenido partido gracias a sus dos figuras de la temporada, Robson-Kanu y Adam Le Fondre. El primero encendió la mecha de penalti a los doce minutos. Tras una larga espera, de nuevo Robson-Kanu dio en el blanco con un remate ajustado de interior pasada la hora. Bryan Ruiz devolvió a la vida al Fulham tras culminar una excelente maniobra de Rodallega pero Le Fondre silenció Craven Cottage con el 1-3, un gol de excelente delantero. Ahí no acabó la historia. Ruiz volvió a inyectar ánimo en la grada con su certero cabezazo a centro del sustituto Kacaniklic pero Karacan impedió la segunda reacción local en el 83’. Finalmente, los postes y McCarthy, portero de reflejos prodigiosos, hicieron de escudo en el epílogo del caótico duelo.

   Dos jornadas para el desenlace y varios equipos sumidos en la pelea por Europa y la salvación. Nervios, tensión, incertidumbre, euforia, desolación, risas, lágrimas... nos sumergimos en en un mar de emociones, de 180 minutos de fútbol en estado puro recorriendo las verdes praderas de la Premier. Tu ausencia me rodea, me duele un balón en todo el cuerpo. No puedo esperar a verte rodar de nuevo por la hierba.


Alberto Fernández
Twitter: @alb_fernandez6
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